Biofreak

Desde que me independicé por segunda y definitiva vez siempre he llevado por delante el estandarte de no caer en comprar siempre primeras marcas. Si algo está bueno, independientemente de su marca, se compra. Si algo está malo, independientemente de su marca, no se compra y se van probando alternativas. Y como supongo que pasa con el grueso de la población, eso termina en abrazar marcas blancas como Hacendado en Mercadona. La sociedad lo ha notado, con esos anuncios completamente sinvergüenzas de algunas primeras marcas poniendo en duda la calidad e incluso la legalidad de las marcas blancas. No vaya ser que el ganado se dé cuenta de que se puede comer bien gastando menos dinero, vamos a poner ahí un buen factor social que haga que se sientan mal en cuanto compren un paquete de azúcar Carrefour Discount. Que escondan el paquete al fondo del armario, que no sea que algún invitado lo vea. Menuda humillación.

Pero la llegada de Almudena a la #incredihouse ha hecho que eso cambie: sus hábitos de compra incluyen, ante todo, priorizar los productos de agricultura ecológica. Tuve que escuchar muy pocos argumentos para convencerme, y por suerte Carrefour tiene una línea de productos ecológicos muy cerca de casa. La idea, por supuesto, es que al mismo tiempo que ganamos en calidad con los alimentos sabemos que estamos ayudando a que el impacto medioambiental sea el mínimo: fuera químicos nocivos, fuera alimentos genéticamente modificados… son alimentos que crecen con métodos respetuosos con el planeta y además dejan la tierra fértil. Y si hay algo que no se pueda comprar con agricultura ecológica, se intenta que sea lo más natural posible.

El principal inconveniente es el precio: un saco de azúcar pasa de no llegar al euro a costar tres. ¿Una simple base de pizza margarita congelada? Más de tres euros. Un pote de aceitunas: casi dos euros. Un paquete de café molido roza los tres euros. Una caja de cuatro hamburguesas de vacuno congelada: cerca de cinco euros. Una bolsa de salteado de verduras: cuatro euros. Medio kilo de macarrones: euro y pico. Podría engrosar este párrafo con muchísimos más precios.

Pero a cambio consigues cosas como montarte una pizza casera y descubrir que es la mejor que te has comido en mucho tiempo. Ver que cuando compras aceitunas algunas veces son más grandes y otras más pequeñas, dependiendo de cómo hayan crecido (¿O creíais que todas las aceitunas salen con exactamente las mismas dimensiones sin que haya que hacer nada?). Coger una lata de tomate y que en la lista de ingredientes ponga: tomate. Ver la lista de otras marcas y echarte las manos en la cabeza. Que alguien me diga, si puede, cuál fue la última vez que compró carne en un súper en cuya lista de ingredientes no aparezca fécula de patata.

Almudena me llama Biofreak viendo el cambio en mis hábitos, pero creo que cambiar de esta forma es algo que se hace incluso por inercia. Cuesta tanto o incluso un poco más que comprar primeras marcas, pero comes muchísimo mejor y al mismo tiempo le estás diciendo a la industria que sencillamente no te sale de las narices comer químicas y alimentos modificados, cosa que se ha convertido en un estándar sin que nadie se dé cuenta.

Siempre que vamos al super y escogemos entre marcas buscamos calidad. Pero en el fondo, cuando compramos alguna primera marca, la calidad nos la suda completamente. Cuando compras una primera marca te regodeas en que estás comprando esa marca. Esto es así. Punto. Compro el puré Maggi y el champú Sanex porque soy sofisticado, pero no tengo ni la menor idea de qué llevan. Pero eh, es Maggi. O Sanex. O cualquier otra primera marca. Si realmente buscásemos calidad antes que ver la marca leeríamos la lista de ingredientes. Y comparar las listas de esas primeras marcas con las de cualquier marca de alimento ecológico hace que tomar una decisión no sea muy difícil.

Si tienes la suerte (porque en los días que corren, sí, es tener suerte) de poder permitírtelo y tienes algún comercio cerca que venda productos ecológicos, yo lo consideraría.

¿Para cuando un Hacendado Bio, Mercadona?

Imagen sacada de este vídeo.

3 pensamientos en “Biofreak

  1. Muy bueno, todos tendriamos que pensar en que comemos y ver que no es natural practicamente nada.

  2. Nosaltres fa 3 o 4 mesos que ens fem el pa nosaltres mateixos. I estem en projecte de muntar un hort al balcò :)

  3. Ay, la agricultura ecológica, ese gran cuento. No voy a empezar un debate aquí pero simplemente te diré únicamente que transgénicos o no, comes alimentos genéticamente modificados. Por ejemplo, todos los cereales actuales fueron modificadas en los 50-60 al hacer experimentos con radiación sobre las semillas de la época para lograr variedades nuevas con características ventajosas. Todas las plantas que se cultivan en la actualidad han sido modificadas genéticamente por hibridación. El uso de pesticidas y etc es muy malo y perverso pero seria imposible producir lo que se produce sin utilizar “productos químicos” (parece ser que todo lo que es químico es malo, nada más lejos de la realidad)

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